Hoy tuve un día maravillosamente delicioso. Un obsequio de tanta frescura que asusta pero empalaga tan suavemente que envicia....
si bien un frío húmedo me abrazó a la mañana, dado que el aire se enjuagaba en las montañas de tierra aún mojadas por la lluvia, montañas producto del trabajo vial de hace varios meses. Llegando a destino, me encuentro con Javi, donde una aún más agradable que de costumbre charla nos embarca en los misterios profundos del sistema eléctrico del sierra (ford sierra). Ya en el laburo, liquidar casi en un día el grueso de un feature, mientras paseé por lang-8 y conocí un juego de telnet, no tuvo precio.
Dado que tenía un compromiso, me volví a casa vía 10 cuadras, un subte, abrirme paso a machete en el microcentro y un bondi. Todo eso con un libro bajo las lentes... amo el libro de fontela y punto.
En casa, no pude coordinar con este muchacho y me quedé preparando cosas, al instante chat con dany y me recuerdo de anotarme a rendir algo3... porque rendía este miércoles y me veía mal, realmente estaba muy preocupado, porque no me gustaba la idea de 'ir a ver que onda', no.
Me anoto y veo para mi alegría, sorpresa y dicha que es la otra semana!... siete días más a puro objetos filosóficos! Llegaré, seguramente, bien preparado.
Y alegría, la alegría de que una charla con dany me hiciera caer en cuentas de esto es como que cerró todo redondito como alfajorcito cordobés ;).
Ahora, a seguir, tengo unas cositas de trabajo, estudio y juego que me esperan. Pero con la dulzura de una brisa que aún impregna mi tenue olfato.
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